Anxo Pastor
EL BÚHO
La parada del ascensor en el rellano, con las ruidosas hojas de
su caja, me despertó sobresaltándome.
¿Qué titán forcejeaba por salir con tanto estruendo y dificultad?
Se abrió la puerta del piso.
De rodillas, con cautela, desde el fondo del pasillo, venía hacia mí un caballo bayo montado por un búho cuya mirada hipnótica encendió el pánico ¿apagándome?
Paso a paso el caballo aplastó la afonía del aire. Los ojos fijos de aquel búho me cegaban.
El búho extendió sus alas rozando fríamente las paredes, compungiendo los erizos de mi piel.
Cuando estuvo delante de la cama temí que ese cuarto Jinete del Apocalipsis se abalanzara contra mí. Cerré los ojos. Paralizado, quedé entre ( ).
¡Habló el relámpago!
Ángel Guinda
A CORUJA
A paragem do elevador no patamar, com as barulhentas folhas da
sua caixa, acordou-me em sobressalto.
Que titã se esforçava para sair com tanto estrondo e dificuldade ?
Abriu-se a porta do andar.
De joelhos, com cautela, do fundo do corredor, vinha na minha direção um cavalo baio montado por uma coruja cujo olhar hipnótico acendeu o pânico, apagando-me ?
Passo a passo, o cavalo esmagou a afonia do ar. Os olhos fixos daquela coruja cegavam-me.
A coruja estendeu as suas asas roçando friamente as paredes, compungindo a eriçagem da minha pele.
Quando estava diante da cama, temi que esse quarto Cavaleiro do Apocalipse se atirasse a mim. Fechei os olhos. Paralisado, fiquei entre ( ).
Falou o relâmpago!
La parada del ascensor en el rellano, con las ruidosas hojas de
su caja, me despertó sobresaltándome.
¿Qué titán forcejeaba por salir con tanto estruendo y dificultad?
Se abrió la puerta del piso.
De rodillas, con cautela, desde el fondo del pasillo, venía hacia mí un caballo bayo montado por un búho cuya mirada hipnótica encendió el pánico ¿apagándome?
Paso a paso el caballo aplastó la afonía del aire. Los ojos fijos de aquel búho me cegaban.
El búho extendió sus alas rozando fríamente las paredes, compungiendo los erizos de mi piel.
Cuando estuvo delante de la cama temí que ese cuarto Jinete del Apocalipsis se abalanzara contra mí. Cerré los ojos. Paralizado, quedé entre ( ).
¡Habló el relámpago!
Ángel Guinda
A CORUJA
A paragem do elevador no patamar, com as barulhentas folhas da
sua caixa, acordou-me em sobressalto.
Que titã se esforçava para sair com tanto estrondo e dificuldade ?
Abriu-se a porta do andar.
De joelhos, com cautela, do fundo do corredor, vinha na minha direção um cavalo baio montado por uma coruja cujo olhar hipnótico acendeu o pânico, apagando-me ?
Passo a passo, o cavalo esmagou a afonia do ar. Os olhos fixos daquela coruja cegavam-me.
A coruja estendeu as suas asas roçando friamente as paredes, compungindo a eriçagem da minha pele.
Quando estava diante da cama, temi que esse quarto Cavaleiro do Apocalipse se atirasse a mim. Fechei os olhos. Paralisado, fiquei entre ( ).
Falou o relâmpago!
