Soberbia
Somos
centros de círculos,
somos
centros de mundos
pensamos la palabra:
«yo»
cerrados en ella como con llave:
mi circunscripción, mi circunscripción c e n t r a l
no quiere hermanarse con la tuya:
somos
centros de círculos
y nos separan
siete colinas — —
nuestros círculos crecen de orgullo,
se inflan de soberbia,
—¡oh, círculos
lacustres de agua,
— oh, fama
que te agrandas!
en el chapoteo de la lejanía
ya no se oye nuestra propia ola —
nos perdemos en la hipertrofia desbocada
como en ciudades de hormigón armado.
— ¿De qué hablamos?
De nosotros,
que es bueno ser tu propio timonel,
que la libertad es nuestra patria
y nuestro orgullo multiplicado por cien.
— ¿Qué callamos?
El dolor que
de un hachazo abrió el cráneo,
que en la soberbia —
de círculos —
que crecen—
crece con nosotros
la s o l e d a d — —
Somos
centros de círculos,
somos
centros de mundos
pensamos la palabra:
«yo»
cerrados en ella como con llave:
mi circunscripción, mi circunscripción c e n t r a l
no quiere hermanarse con la tuya:
somos
centros de círculos
y nos separan
siete colinas — —
nuestros círculos crecen de orgullo,
se inflan de soberbia,
—¡oh, círculos
lacustres de agua,
— oh, fama
que te agrandas!
en el chapoteo de la lejanía
ya no se oye nuestra propia ola —
nos perdemos en la hipertrofia desbocada
como en ciudades de hormigón armado.
— ¿De qué hablamos?
De nosotros,
que es bueno ser tu propio timonel,
que la libertad es nuestra patria
y nuestro orgullo multiplicado por cien.
— ¿Qué callamos?
El dolor que
de un hachazo abrió el cráneo,
que en la soberbia —
de círculos —
que crecen—
crece con nosotros
la s o l e d a d — —
Zuzanna Ginczanka
Soberba
Somos
centros de círculos,
somos
centros de mundos
pensamos a palavra:
"eu"
fechados nela à chave:
a minha circunscrição, a minha circunscrição c e n t r a l
não quer irmanar-se com a tua:
somos
centros de círculos
e sete colinas
nos separam - -
os nossos círculos crescem de soberba,
incham de soberba
-oh, círculos
lagos de água,
- oh, fama
que fica grande estás!
no chapinhar da distância
já não se ouve a nossa própria onda -
perdemo-nos na hipertrofia desbotada
como nas cidades de betão armado.
- Falamos de quê?
De nós,
que é bom sermos o nosso próprio timoneiro,
que a liberdade é a nossa pátria
e o nosso orgulho multiplicado por cem.
- O que não dizemos?
A dor que
com um machado abriu o crânio,
que na soberba -
de círculos -
que crescem -
cresce connosco
a s o l i d ã o - -




