Inefable
Templada y silenciosa
era la voz que ahora añoro
Blanca, densa como el aceite, iluminaba su voz
la belleza oculta de las cosas.
¿ A quién otorgas ahora
tu don de llamar a las cosas por su nombre ?
Solo tú decías agua y era agua,
sol cuando era sol,
voy, decías, y accedías al refugio lejano
en que me escondo y tu voz llegaba a mí,
cosa extraña,
sin palabras.
María Paz Otero
Inefável
Temperada e silente
era a voz de que agora tenho saudades
Branca, densa como o óleo, a sua voz iluminava
a beleza oculta das coisas.
A quem outorgas agora
o teu dom de chamar as coisas pelo nome?
Só tu dizias água e era água,
sol quando era sol,
vou, dizias, e acedias ao abrigo distante
em que me escondo e a tua voz chegava a mim,
coisa estranha,
sem palavras.
Templada y silenciosa
era la voz que ahora añoro
Blanca, densa como el aceite, iluminaba su voz
la belleza oculta de las cosas.
¿ A quién otorgas ahora
tu don de llamar a las cosas por su nombre ?
Solo tú decías agua y era agua,
sol cuando era sol,
voy, decías, y accedías al refugio lejano
en que me escondo y tu voz llegaba a mí,
cosa extraña,
sin palabras.
María Paz Otero
Inefável
Temperada e silente
era a voz de que agora tenho saudades
Branca, densa como o óleo, a sua voz iluminava
a beleza oculta das coisas.
A quem outorgas agora
o teu dom de chamar as coisas pelo nome?
Só tu dizias água e era água,
sol quando era sol,
vou, dizias, e acedias ao abrigo distante
em que me escondo e a tua voz chegava a mim,
coisa estranha,
sem palavras.



